sábado, 23 de junio de 2012

Misterios del Verano I

Misterios del Verano

“Mirando hacia atrás a tiempos muy antiguos nos encontramos con que los Misterios eran instituciones de hombres aún poseídos de la facultad de la clarividencia instintiva. En ciertos estados de conciencia entre el dormir profundo y el completo despertar, en estados donde los sueños eran expresiones de la realidad, los hombres pertenecientes a esa antigua humanidad aún podían asomarse a los mundos espirituales desde donde el ser humano desciende a su cuerpo físico en la Tierra. Todo ser humano en aquellos tiempos podía hablar y pensar de los mundos espirituales, así como un hombre de hoy puede hablar sobre el conocimiento ordinario que ha aprendido en la escuela. Como ustedes saben, he dicho a menudo que lo que los hombres de esos tiempos antiguos retenían del mundo espiritual-suprasensible se presentaba a ellos en imágenes — no las imágenes de los sueños, pero algo parecido a ellas. Considerando que sabemos muy bien que las imágenes de nuestros sueños se tejen desde nuestras reminiscencias, que surgen desde el organismo y, a diferencia de nuestros pensamientos, no reflejan la realidad; a través de la naturaleza misma de las Imaginaciones de la antigua clarividencia, los hombres sabían que eran expresiones — no, es cierto, de cualquier realidad externa, material, ni de cualquier realidad histórica, sino de un mundo espiritual que yacía oculto detrás del mundo físico. Así, el mundo espiritual era revelado a los hombres a través de imágenes.
Pero no debe imaginarse que aquellos hombres de una época anterior no tenían pensamientos. Tenían pensamientos, pero no los adquirían como el hombre adquiere sus pensamientos en la actualidad. Si un hombre de la era moderna va a tener pensamientos, debe exigirse internamente, debe elaborar sus ideas a fuerza de volutad interna. Un tipo similar de actividad era, es cierto, ejercida por los hombres de la antigüedad en relación con las imágenes que reflejaban para ellos una forma espiritual de existencia, pero los pensamientos llegaban con las imágenes. Uno bien puede sorprenderse ante el poder y el brillo de los pensamientos de aquella humanidad antigua, pero esos pensamientos no se formularon mediante el esfuerzo, fueron recibidos como revelaciones.
Ahora, así como hoy en día nosotros tenemos escuelas y colegios, en aquellos tiempos había Misterios institucionales en los que el arte, la ciencia y la religión no estaban separados. No se hacía distinción entre la creencia y el conocimiento. El conocimiento llegaba en la forma de imágenes; pero la creencia se basaba firmemente en el conocimiento. Tampoco se hacía ninguna distinción entre lo que los hombres convertían con diversos materiales en obras de arte, y lo que adquirían en forma de sabiduría. Hoy en día la distinción se hace diciendo: Lo que el hombre adquiere en forma de sabiduría debe ser verdad; pero lo que él encarna en sus materiales como pintor, escultor o un músico — eso es fantasía!”


Extraído de la Comunión Espiritual de la Humanidad
R.Steiner.

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